
Tuvimos un Ramírez (Pedro Pablo / 07-06-1943 09-03-1944) y una Martínez (María Estela / 01-07-1974 24-03-1976).
Ninguno de los dos fue elegido como presidente. Uno tomó el poder y la otra fue primeraviuda y presidenta, todo al mismo tiempo.
Nunca habíamos elegido un presidente con un apellido tan vulgar. Lo de Fernández es terrible porque habla de la falta de glamour en la que cayó la sociedad argentina.
Los presidentes deben tener nombre de avenidas, no de ferreterías.
Update para Angel. Más apellidos que votantes



