Cuando fueron las elecciones de gobernador me quejaba por la falta de posibilidades que hay a la hora de elegir.
Se ve que no era yo el único inconforme con el tema y entonces los candidatos a Intendente decidieron terminar con ese problema.
Como la provincia la manejan los radicales, resulta que el que va por el peronismo no es peronista. El que va por el radicalismo tiene que quedar bien con el mandamás de la provincia, que sí es radical pero apoya al gobierno. Entonces, en cuestiones de partidos, es preferible no escarbar demasiado porque enseguida empieza a hacer agua.
Lo ideal en estos casos es ver las propuestas.
No se donde es que se vende el Simulcop para políticos de pueblo, pero se ve que lo candidatos si.
Entonces llegamos a la conclusión de que la pilosidad es un dato clave para definir una elección. Imagino que el gremio de los peluqueros va a ir con uno y el de los fabricantes de boinas con el otro.
¿Podrá imponerse el voto-peine o tendrán mas fuerza los vendedores de afeitadoras?
¿Ganará el pelado o ganará peludo?




