Terminé de leer Hannibal - El origen del mal. Estoy a kilómetros de querer hacer una crítica literaria o algo por el estilo, pero me enferma, despues de tanto seguir a un personaje, que se lo abandone de esa manera.
El silencio de los inocentes tardé en verla. Salió en el ‘91 y debo haberla visto unos diez años despues. Pero como le habrá pasado a media humanidad me pareció una genialidad. Cuando salió Hannibal (el libro) me lo compre en un combo con El dragón rojo y El silencio de los inocentes.
Los leí en orden y cuando Thomas Harris hizo la última correción en Hannibal debió haberlo partido un rayo provocandole una muerte instantánea.
Pero no. Siguió vivo y decidió escribir otro libro.
Lo que me molestó:
Los malos son requetmalos. No encotrás una gota de humanidad en los enemigos de Hannibal. Uno quiere usar el cadaver de su padre para pasar cosas por la frontrera.
Todo es glam. No tiene el contraste entre lo artístico y lo mersa que tuvo Hannibal. Aca todos saben de arte, todos son amantes de la buena cocina. Dejame de joder! Robaban los dientes de los muertos durante la guerra y ahora son gente de refinado buen gusto. Son unos newrich de mierda.
Los seis dedos. El pibe tiene trece años y está en un internado para huérfanos. Nadie le dice manotas, deditos, señalador, guante, o algo por el estilo. Hannibal tiene un defecto congénito: seis dedos en su mano derecha, pero eso no se menciona en toda la novela. En un momento se da a entender, pero suponiendo que el lector ya conoce el dato. Lo que no entiendo es si fue una cuestión de corrección política, como para no decir que los deformitos son asesinos o simplemente pereza.
Mollejas. Ahora resulta que la parte que mas le gusta son las mejillas cuando antes (osea despues) mataba por un par de mollejas.
Lo que me gustó: Se guarda una genialidad para el final. Te hacés amigo de Hannibal y no te molesta que se coma a las personas. Todos tenemos algun vicio.

